Las voces de las víctimas que murieron en la represión policial del 9 de enero en la ciudad de Juliaca, y demás regiones del país, son escuchadas en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en Estados Unidos, a donde una delegación de tres representantes se trasladó para rendir testimonio sobre los hechos ocurridos tras la asunción de Dina Boluarte, como presidenta del Perú.
El presidente de la Asociación de Víctimas y Mártires del 9 de enero, Raúl Samillán Sanga, indicó que él junto a los representantes de Ayacucho y Apurímac, rendirán testimonio ante la CIDH.
“Para nosotros es claro lo que hemos vivido el 9 de enero, la ferocidad con la que fueron asesinados nuestros seres queridos, tenemos pruebas de eso, pero la Fiscalía se hace de la vista gorda, ya pasaron 10 meses y hasta el momento no hay detenidos, lo único que ha hecho el gobierno es dilatar el tiempo”, señaló.
A través de Pachamama radio, sostuvo que desde el nivel central se viene encubriendo a los responsables de las muertes y reiteró que ello fue responsabilidad directa de la presidenta Dina Boluarte, quien ahora, a su criterio, pretendería limpiar su imagen con sus viajes al extranjero.