El analista político Fernando Calle advierte sobre la complicada situación política actual en el país, caracterizada por la intolerancia de todos los sectores y la pérdida de serenidad. Según él, la población está siendo empujada a protestar con odio, lo cual complica aún más el panorama.
Calle destaca que, de acuerdo con la Constitución Política del Perú y la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la protesta pacífica es un derecho legítimo. El artículo 2 numeral 12 de la carta magna garantiza el derecho a reunirse de forma pacífica, sin armas. Sin embargo, los últimos acontecimientos han evidenciado un cambio preocupante en las protestas, con enfrentamientos y lamentables pérdidas humanas desde diciembre del año pasado.
El especialista también resalta que la crisis política ha tenido un fuerte impacto en la economía. A pesar de ser considerada una economía sólida, la situación de inflación en Latinoamérica y la escasez de recursos, especialmente en zonas rurales, ha provocado dificultades económicas y falta de alimentos para muchas personas.
Calle subraya que la voz del pueblo es su única herramienta, y es expresada de diversas formas para hacerse escuchar. No obstante, hace un llamado a la serenidad social y al respeto mutuo, para evitar que la situación se deteriore aún más y se desencadene una insurgencia en el país.