Para el tercer trimestre de este año, el 7.9 % de arequipeños en edad de trabajar y con plena disposición para ello, no tenía empleo, pese a realizar diferentes acciones para encontrar una opción laboral. Esto significa que más de 57 mil personas estaban desempleadas. Estos registros ubican a Arequipa como la sexta región del Perú con la mayor tasa de desempleo.
El año pasado, la región sureña registró una tasa de 5 % de desocupación, lo que significa que este indicador se incrementó en 2.9 % hasta septiembre último, y podría crecer más hasta el cierre de 2023.
Para Manuel Bedregal, economista y profesor de la Universidad Católica San Pablo, este aumento del desempleo tiene entre sus causas a la recesión económica que atraviesa el país; ya que todas las regiones evidenciaron un fuerte retroceso en la captación de mano de obra, excepto Lima donde se redujo en 1 %. “El empleo no crece si no crece la producción. En una situación de recesión, el empleo tampoco crece”, detalló Bedregal.
No obstante, el especialista considera que esta situación podría cambiar en las últimas semanas del año, por efecto del movimiento económico que generan las fiestas navideñas y de fin de año, motivado principalmente por el empleo informal.
Para Bedregal el problema estructural del empleo en Arequipa y el Perú, no es la tasa de desempleo en sí misma, sino la situación de aquellas personas que cuentan con un trabajo vulnerable, es decir, que no tienen la seguridad de preservar su puesto laboral. “Ese empleo que en cualquier momento puede perderse, con salarios y beneficios laborales mínimos, y que en gran parte es informal, es el problema de fondo”, explicó.
La informalidad laboral es otro problema que, en lugar de reducirse, se incrementa. Bedregal sostuvo que a partir de la pandemia el empleo formal no se recuperó y, por el contrario, el sector informal se fortaleció. En efecto, el empleo informal en 2020 abarcaba el 65.9 % de la fuerza laboral de Arequipa, y en 2022 pasó a ocupar el 68 %. Se suma a ello, la caída de la inversión privada que impactó directamente en el estancamiento de la oferta formal del empleo.