En un contraste entre memoria histórica y realidad actual, el centro poblado de Mororcco del distrito de Muñani, cuna del general Pedro Vilcapaza, enfrenta un abandono, mientras se cumplen 243 años de la inmolación del llamado «Puma Indomable». Esta zona de la provincia de Azángaro presenta un panorama desolador que evidencia la desidia de las autoridades locales y regionales.
La población no cuenta con servicios básicos como agua potable ni sistema de desagüe, mientras sus calles permanecen sin asfaltar. El único vestigio histórico visible es una deteriorada estatua donada hace más de una década por el ingeniero Fredy Vilcapaza Mamani, un monumento que languidece como testigo silencioso del olvido oficial.
La situación más crítica la vive la Institución Educativa Secundaria Agropecuaria de Mororcco, cuya infraestructura amenaza con colapsar. Según denunció el director Beltrán Luis Mamani Cuno, pese a haber sido incluidos en el Presupuesto Participativo 2024, la falta de liquidación de una obra anterior por parte del distrito de Muñani mantiene paralizada cualquier solución.
Los estudiantes, representados por su alcalde escolar Alex Brayan Yana Collanqui, han manifestado su desesperación ante el deterioro de las instalaciones. El cerco perimétrico se encuentra derrumbado en un 40%, no disponen de áreas recreativas adecuadas y carecen de infraestructura deportiva, situación que ha generado airadas protestas contra autoridades distritales, provinciales y regionales.
La crisis se extiende al sector salud donde la posta médica local presenta graves deficiencias estructurales. Sus paredes agrietadas y la ausencia de cerco perimétrico exponen tanto a pacientes como al personal de salud a condiciones inseguras, profundizando la vulnerabilidad de esta población históricamente significativa.
Mientras las autoridades conmemoran retóricamente la figura del héroe Vilcapaza, su tierra natal continúa sumida en el abandono total, revelando una dolorosa paradoja: el lugar que vio nacer a uno de los más importantes defensores de la dignidad del pueblo ahora clama por su propia dignidad ante la indiferencia gubernamental.