Buques rusos realizan maniobras con misiles rumbo a Cuba en medio de tensiones

Carlos Roque
Carlos Roque 12/06/2024

En un contexto de crecientes tensiones entre Rusia y Estados Unidos por la guerra en Ucrania, el ministerio de Defensa ruso ha informado sobre ejercicios navales de alta precisión realizados por el submarino nuclear Kazan y la fragata Almirante Gorshkov en el océano Atlántico, mientras se dirigen hacia Cuba.

Los buques de guerra rusos, que forman parte de un grupo de cuatro naves con destino a la isla caribeña, llevaron a cabo maniobras de lanzamiento de misiles de alta precisión contra objetivos simulados a más de 600 kilómetros de distancia. Además, el Almirante Gorshkov realizó entrenamientos para repeler ataques aéreos.

Según reveló un funcionario estadounidense a la prensa la semana pasada, si bien Washington no considera esta maniobra como una amenaza directa, la Armada estadounidense mantendrá una estricta vigilancia sobre estos ejercicios navales rusos.

Cuba, por su parte, ha calificado estas visitas de buques de guerra como una práctica habitual entre países amigos, asegurando que las naves no portan armamento nuclear y no representan un peligro para la región. No obstante, el viaje adquiere una relevancia particular en medio de las tensas relaciones entre Rusia y Occidente por el conflicto en Ucrania.

Según el funcionario estadounidense citado, estas maniobras buscan «demostrar que Rusia todavía es capaz de cierto nivel de proyección de poder global». Cabe destacar que el Almirante Gorshkov ha sido utilizado por Moscú para probar y desplegar sus misiles de crucero hipersónicos Zircon, participando también en ejercicios conjuntos con las armadas china y sudafricana en 2023.

Mientras tanto, Estados Unidos ha dejado en claro que, si bien no percibe estas acciones como una amenaza directa, su Armada mantendrá una estrecha vigilancia sobre los movimientos y ejercicios de los buques de guerra rusos en aguas del Atlántico.

En un escenario de creciente tensión geopolítica, estas maniobras navales rusas en dirección a Cuba adquieren una significativa relevancia simbólica y estratégica, siendo monitoreadas de cerca por las autoridades estadounidenses.