Los vecinos de Desaguadero, en la provincia de Chucuito, están preocupados por recibir agua turbia con mal olor, lo que pone en riesgo su salud. Según Janet Sarmiento, ciudadana del distrito, esta situación lleva varios días sin solución, afectando especialmente a los niños pequeños.
La empresa EMSAPUNO, encargada del suministro de agua potable, sigue enviando los recibos de pago, pero no asume la responsabilidad por la mala calidad del agua. Los vecinos han expresado sus quejas al alcalde, pero aseguran que no han recibido una respuesta concreta para resolver el problema.
Los pobladores están buscando alternativas para abastecerse de agua limpia. Algunos recolectan agua de lluvia y otros se trasladan al campo, ya que el agua que llega a sus casas no es apta para el consumo ni para tareas domésticas, como cocinar o lavar.
Janet Sarmiento detalla que esta problemática no es aislada y afecta a numerosas familias del distrito. Muchas personas han notado tierra acumulada en el agua que reciben, lo que evidencia el mal estado del suministro y aumenta la preocupación por posibles enfermedades.
Los vecinos hacen un llamado urgente a las autoridades locales, incluido el alcalde y los representantes de barrios, para que intervengan y exijan a EMSAPUNO una solución inmediata. Consideran que es un deber garantizar agua potable de calidad, un recurso esencial para la vida diaria.
Mientras tanto, la población de Desaguadero espera que sus reclamos sean atendidos y que se implementen medidas efectivas para asegurar el acceso a agua limpia, un derecho básico para toda comunidad.