El Consejo Regional de Seguridad (CORESEC) suspendió por segunda vez durante este año la reunión programada debido a falta de quorum de miembros titulares. La declaratoria de emergencia para el distrito de Ananea, específicamente en los centros poblados de La Rinconada y Lunar de Oro continúa aplazándose indefinidamente.
El gobernador regional y presidente del CORESEC, Richard Hancco confirmó que «no hemos alcanzado el quorum» tras esperar 15 minutos sin comunicación de autoridades ausentes. La reunión fue reprogramada para el 11 de septiembre a las 3:30 de la tarde. Las autoridades ausentes incluyen la prefecta regional, el alcalde de San Román, el alcalde de Azángaro y la presidenta de la Junta de Fiscales Superiores de Puno. Hancco dispuso remitir oficios a sus superiores inmediatos para que tomen acciones respectivas contra los responsables.
El Consejo Regional de Seguridad registra ausencias sistemáticas que impiden abordar temas críticos para la seguridad regional. La agenda contemplaba hacer seguimiento a la solicitud de declaratoria de emergencia para los centros poblados mineros de la provincia San Antonio de Putina.
Los titulares deberán presentar justificación motivada sobre sus ausencias injustificadas según declaró el gobernador regional. La medida busca sancionar el incumplimiento de obligaciones institucionales en un organismo clave para la seguridad regional.
Hancco calificó como «extraño» que se repita la suspensión por ausencias durante el año. Las autoridades regionales tienen la obligación de asistir a las sesiones del CORESEC para abordar temas de seguridad ciudadana prioritarios.
La declaratoria de emergencia para La Rinconada y Lunar de Oro permanece sin resolución debido a las sucesivas suspensiones del CORESEC. Estos centros poblados del distrito de Ananea requieren atención urgente por problemas de seguridad y orden público.
El aplazamiento continuo afecta la implementación de medidas necesarias para controlar la situación en zonas mineras conflictivas. La ausencia de autoridades competentes impide tomar decisiones sobre recursos y estrategias de intervención en estos territorios.
La reprogramación para el 11 de septiembre representa una nueva oportunidad para abordar temas pendientes. Las autoridades convocadas deberán priorizar su asistencia para garantizar el funcionamiento efectivo del CORESEC y resolver asuntos urgentes de seguridad regional.