En una revelación impactante se ha puesto en evidencia, un presunto caso de corrupción en el Gobierno Regional de Puno, donde se acusa a funcionarios de solicitar un soborno de 50 mil soles a cambio de aprobar pagos pendientes por la construcción del techo del estadio Guillermo Briceño de Juliaca. La denuncia fue realizada por Winder Quevedo, supervisor de obra de la empresa CARAL, quien asegura que el entonces gerente de infraestructura del Gobierno Regional, Wilhem Rogger Limachi Viamonte, le pidió dinero para «dar la conformidad» y liberar los pagos.
Según Quevedo, la solicitud de soborno ocurrió hace aproximadamente dos años, durante el inicio de nueva gestión del gobernador Richard Hancco. «Me pidió 50,000 soles para dar la conformidad y pasar mi pago», declaró Quevedo, quien asegura tener grabaciones que respaldan su denuncia. Sin embargo, estas grabaciones no están actualmente en su posesión, ya que fueron transferidas a su socio.
La empresa CARAL, responsable de la instalación del techo del estadio, ha estado esperando el pago de 1 millón 777 mil soles por más de cinco años. A pesar de haber cumplido con todas las especificaciones técnicas y haber corregido las observaciones, el Gobierno Regional ha retrasado el pago, alegando diversas observaciones técnicas. «Hemos hecho todo lo que nos han pedido, pero siempre encuentran algo nuevo para retrasar el pago», afirmó Quevedo.
¿Como ocurrió la presunta solicitud de coima?
Winder Quevedo, quien se desempeñó como supervisor del proyecto, aseguró que Limachi, en su condición de gerente de Infraestructura, utilizó a un emisario para exigirle el monto a cambio de autorizar el pago de S/ 1 millón 700 mil por la instalación de la estructura. Quevedo también mencionó que posee audios de sus conversaciones con el emisario, aunque hasta el momento no se han difundido públicamente.
Una de las reuniones entre Quevedo y el emisario se llevó a cabo en un puesto de gelatinas frente al Mercado Central en la ciudad de Puno. Quevedo afirmó que el emisario conocía detalles específicos de sus conversaciones con el entonces gerente de Infraestructura del GORE, lo que le hace creer que este último estaba directamente involucrado en el intento de soborno.
Mientras tanto, el gobierno regional se niega a pagar una deuda de S/ 1 millón 700 mil, dejando una obligación de cerca de S/ 4 millones para la próxima gestión.
CARAL corrobora denuncia contra el GORE Puno
Jeison Llanos, subgerente de CARAL Perú, corroboró la denuncia de su socio y añadió que la empresa ha realizado trabajos adicionales sin cobrar, con el fin de asegurar la estabilidad del techo.
«Hemos hecho un 7.61% más de trabajo del que estaba en nuestro contrato, sin cobrar un sol adicional», declaró Llanos. Además, señaló que los peritajes contratados por el gobierno regional han confirmado que el techo está bien instalado y que las observaciones técnicas son infundadas.
El caso ha generado preocupación en la comunidad, ya que el estadio Guillermo Briceño es utilizado por miles de personas para eventos deportivos y culturales. La posible inestabilidad del techo y la falta de mantenimiento adecuado podrían poner en riesgo la seguridad de los asistentes.
«El techo está bien hecho, pero las columnas no soportan la carga de los tijerales», explicó Llanos, quien añadió que los peritajes han recomendado reforzar la estructura para evitar posibles colapsos.
CARAL desmantelará techo de estadio según ordena Gore
El 21 de abril, el gerente general del GRP, Oscar Macedo Cárdenas, respondió con una carta notarial solicitando que la empresa retire la estructura. Sin embargo, la empresa CARAL ha indicado que cobrará S/ 4 millones 300 mil por el uso de la estructura, ya que se jugaron varios partidos oficiales, además de S/ 600 mil por el retiro de la misma.
Ante la falta soluciones del Gobierno Regional, la empresa CARAL ha decidido retirar el techo del estadio, una medida que podría afectar a la comunidad y generar pérdidas económicas. “No podemos seguir esperando, tenemos que proteger nuestra inversión y la seguridad de las personas”, declaró Llanos.