Los familiares de los 18 fallecidos y más de 500 heridos durante las protestas del 9 de enero en Juliaca expresaron su repudio por la actitud del alcalde Oscar Cáceres y la de los dirigentes. Durante la ceremonia por la firma de endeudamiento con el banco Interamericano de Desarrollo (BID), de 700 millones de dólares, donde se vio al alcalde bailar junto a la presidenta Dina Boluarte, generando indignación.
Los deudos criticaron que el burgomaestre juliaqueño bailara sobre las tumbas de los 18 muertos en esas protestas, en vez de promover la paz y evitar que se repitan esos hechos. Sostuvieron que no había necesidad de festejar con un baile la simple firma del proyecto, que ni siquiera se ha iniciado.
Asimismo, descalificaron a los dirigentes barriales presentes en el evento, acusándoles de probable corrupción y exigiéndoles transparentar si recibirán algo. Los familiares sentenciaron que en la vida todo se paga y el alcalde recibirá su merecido, al igual que otros.
Además, le recordaron al alcalde juliaqueño lo expresado hace unos meses atrás, cuando pidió pasar la página sobre los muertos en las protestas, mientras él festeja la firma del proyecto, demostrando falta de respeto y empatía con las víctimas y sus deudos.