Pedro Samillán Sanga, hermano del médico Marco Antonio Samillán fallecido durante las protestas en Puno, pidió al fiscal de la nación interino, Juan Carlos Villena, que se instale una fiscalía de Derechos Humanos en Puno y se trasladen las carpetas fiscales a esa región para continuar las investigaciones sobre las muertes y heridos durante las manifestaciones.
Considera que la anterior fiscal de la nación, Patricia Benavides, entorpeció las pesquisas para favorecer a partidos políticos, policías y al gobierno de Dina Boluarte.

Samillán solicita a Villena celeridad y profesionalismo en las nuevas investigaciones para esclarecer los hechos sobre los más de 500 heridos y 27 fallecidos durante las protestas en Puno. Quiere que el nuevo fiscal de la nación realice un trabajo competente y transparente que devuelva la confianza en una verdadera justicia.
Samillán, señaló que junto a familiares de otras víctimas fatales a nivel nacional durante las manifestaciones, esperarán reunirse con Villena para pedirle directamente estas demandas. Buscan que no queden impunes las muertes de civiles a manos de la policía.
Este pedido lo formuló Pedro Samillán Sanga, familiar de una de las víctimas mortales durante los sucesos del 9 de enero en Juliaca. Representa al grupo de deudos que aún esperan justicia frente a los presuntos crímenes cometidos por agentes policiales contra ciudadanos que protestaban contra el gobierno de Dina Boluarte en varias regiones del país.