El presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, llegó ayer a la provincia de Carabaya, Puno. Sin embargo, los familiares de las víctimas de las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte rechazaron su presencia.
Un fuerte contingente policial impidió que los familiares se acercaran al premier. Con carteles en mano y fuertes arengas, manifestaron su descontento: «El pueblo te repudia, Gustavo Adrianzén, la sangre derramada jamás será olvidada».
Uno de los familiares expresó su indignación hacia Adrianzén, quien los calificó de terroristas y vándalos por protestar. Además, criticó la falta de solidaridad del premier con su dolor.
Para la visita, se montó un escenario en la plaza principal de Macusani, donde el premier fue recibido inicialmente por el alcalde Edmundo Cáceres Guerra. Sin embargo, varios familiares lograron burlar el cordón policial y protestaron mostrando fotos de sus seres queridos fallecidos, acusando al premier de ser responsable. Esto generó enfrentamientos y empujones con la policía y serenos locales, quienes finalmente los desalojaron del lugar.
A pesar de ser retirados, los familiares continuaron expresando su indignación con gritos hacia Adrianzén. En respuesta, el premier criticó a los manifestantes y agradeció a Carabaya por no ceder ante lo que llamó «separatistas y violentos», avivando aún más los ánimos.
El evento estuvo marcado por abucheos hacia el premier, quien se vio obligado a apresurar la ceremonia y retirarse ante la enérgica protesta de los familiares de las víctimas del 9 de enero. Estos también cuestionaron y denigraron al alcalde de Carabaya, calificándole de traidor.