El presidente de la Federación Médica de la región Puno, Víctor Villar, anunció una paralización de 48 horas para los días 17 y 18 de julio, como parte de una serie de medidas de presión a nivel nacional para exigir mejoras en el sector salud.
Villar informó que esta será la tercera paralización del año, tras las realizadas en marzo y mayo. La medida busca llamar la atención sobre problemas críticos en el sistema de salud, como el desabastecimiento de medicamentos y el incumplimiento de acuerdos previos con las autoridades.
«Lamentablemente, cuando un gobierno está enfrascado en otros temas, no le interesa la salud de nuestra patria», declaró Villar, señalando que los hospitales a nivel nacional se encuentran desabastecidos y carecen de infraestructura y equipamiento adecuados.
Entre las principales demandas, Villar destacó el incremento del presupuesto nacional para el sector salud del actual 5% al 8% del Producto Bruto Interno, así como el abastecimiento oportuno de medicamentos e insumos en los hospitales.
El dirigente médico aseguró que se han cursado los documentos necesarios al Ministerio de Salud y a los gobiernos regionales para informar sobre la medida. Durante la paralización, se suspenderá la consulta externa, pero se mantendrán los servicios críticos.
Villar advirtió que, si el gobierno central no atiende las demandas del sector salud después de esta paralización, el próximo paso sería una huelga nacional indefinida. «Necesitamos un ministro más involucrado y comprometido que esté viendo directamente cuáles son las necesidades», afirmó.