El gobernador regional de Arequipa, Rohel Sánchez, ha expresado su preocupación por lo que considera un obstáculo para su labor y la de otros gobernadores. Afirma que la Fiscalía a menudo los cita innecesariamente, lo que les hace perder tiempo y afecta su capacidad de gestionar eficazmente.
Según Sánchez, muchas de las denuncias presentadas al Ministerio Público involucran cuestiones de administración y logística, áreas en las que la presencia de los gobernadores no sería necesaria. Esto lleva a que los gobernadores sean convocados en situaciones que no requieren su intervención.
Sánchez hizo un llamado a la Fiscalía para que actúe con objetividad, basándose en evidencia y pruebas, en lugar de realizar citaciones que, en su opinión, criminalizan las actividades públicas.
En una reunión reciente de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR), que Sánchez preside, tres gobernadores tuvieron que retirarse debido a citaciones de la fiscalía que estaban relacionadas con asuntos operativos y que, según él, no ameritaba su salida. Esta situación ilustra la problemática a la que se enfrentan los gobernadores regionales en relación con las citaciones de la Fiscalía.