El representante de la Asociación de Griferos de Puno, José Típula Vargas, confirmó en conferencia de prensa que la región enfrenta un grave desabastecimiento de combustible desde principios de marzo y desmintió las versiones de la Defensoría del Pueblo y Osinergmin, que afirmaban que el abastecimiento era normal.
Según él, las plantas de Mollendo, Pampilla y Juliaca no tienen suficiente stock, y los grifos ya no cuentan con producto para vender, por tal motivo los griferos de la región están muy preocupados por esta situación que está pasando a nivel nacional.
Típula explicó que, en condiciones normales, la planta de Juliaca recibía entre 15 y 25 cisternas diarias. Ahora, apenas llega una mínima parte de ese volumen. Muchos mayoristas reportan falta de stock y envían cisternas a Mollendo y Lima en busca de combustible. «La situación es crítica y no se está informando con transparencia», señaló.
El problema tiene dos causas principales. La primera es la rotura del gasoducto de Megantoni en Cusco, que eliminó el suministro de Gas Natural Vehicular (GNV) y aumentó la demanda de gasolina en Lima. La segunda es la falta de buques que transporten combustible debido al conflicto bélico medio oriente. Esto ha reducido el ingreso de petróleo a las refinerías peruanas, afectando directamente a Puno.
Los griferos aclararon que no fijan los precios, sino los mayoristas. La semana pasada, algunos aumentaron el precio del diésel en cuatro soles por galón en un solo día. «Tuvimos que pagar 36,000 soles adicionales para completar una carga», revelaron. Mientras tanto, el diésel llegó a costar 22 soles en planta, pero los grifos aún vendían el stock anterior a 20.99 soles, lo que genera pérdidas para los dueños.
La escasez afecta a más de 450 grifos en Puno. Los propietarios compraron combustible a precios bajos, pero ahora deben venderlo más caro para no perder dinero. Esto ha generado descontento entre los usuarios, que ven cómo los precios suben sin explicación clara.
Típula advirtió sobre un posible paro anunciado para los próximos días. Temen que la población dirija su frustración contra las estaciones de servicio. Por eso, exigieron a las autoridades que informen con datos reales sobre el stock en las plantas. «Que vengan a verificar la situación, no podemos seguir con esta incertidumbre», afirmó.
Los griferos pidieron transparencia y soluciones urgentes. «No es un problema de especulación, es un problema de abastecimiento real», aclaró Típula. La asociación insistió en que se tomen medidas para evitar un colapso en el suministro de combustible en la región.