Los ciudadanos expresan su molestia hacia la Federación Regional de Folklore sede Azángaro, alegando que habría afectado las áreas verdes de los parques y jardines en la avenida Próceres al instalar sillas y toldos para el público con fines comerciales.
Según denuncias, esta entidad habría comercializado asientos a diez soles, espacios de dos metros por 50 soles y de tres metros por 60 soles, perjudicando el entorno de la ciudad de Azángaro.
Hasta el momento, las autoridades y dirigentes locales no se han pronunciado al respecto, y se señala la posible implicación de presidentes de barrios como de Vilcapaza.
Este presunto negocio afectó a pobladores de escasos recursos que, al no poder costear los asientos, se vieron impedidos de acceder a la celebración cultural y muchos tuvieron que retirarse del lugar.