La provincia de San Román enfrenta una grave controversia tras revelarse que la actual administración municipal otorgó licencias de funcionamiento a establecimientos nocturnos en el jirón Ayacucho, contradiciendo declaraciones oficiales previas. El documento filtrado muestra una licencia emitida en diciembre de 2023 para la «Peña El Point», con la firma de la actual gerente de Desarrollo Económico, Maribel Solórzano Mestas.
La revelación desmorona el discurso sostenido por el alcalde Óscar Cáceres Rodríguez y su equipo, quienes constantemente atribuían estas autorizaciones a la gestión anterior liderada por David Sucacahua. El expediente 00050661-2023 y la resolución 1024-2023 confirman que la licencia indeterminada para dicho local ubicado en jirón Ayacucho 540 fue autorizada bajo la actual administración.
Al ser consultado, el regidor de la comisión de fiscalización, Bruno Pari Chambi, negó categóricamente el otorgamiento de dichas licencias durante el presente mandato, pese a la evidencia documental que demuestra lo contrario. Sorprendentemente, Solórzano Mestas aparece firmando tanto como Gerente de Desarrollo Económico y como Sub Gerente de Fomento a la Inversión Privada y Licencias.
La funcionaria municipal había declarado públicamente en entrevistas anteriores que todas las licencias del jirón Ayacucho procedían de la gestión de Sucacahua, asegurando incluso haber iniciado procesos legales para revocarlas. Los hechos ahora expuestos sugieren que Solórzano actuaba como «juez y parte», otorgando permisos mientras simultáneamente afirmaba estar trabajando para cancelarlos.
Esta incongruencia genera sospechas sobre la legitimidad de otras licencias concedidas a establecimientos similares en la misma zona, a solo una cuadra de la sede municipal. Verificaciones previas confirmaron que estos locales incumplían su giro comercial declarado de venta de alimentos, dedicándose principalmente a la comercialización de bebidas alcohólicas.
La evidencia documental contradice directamente el relato oficial mantenido durante toda la gestión de Cáceres Rodríguez, quien junto a sus funcionarios habría autorizado múltiples licencias para establecimientos nocturnos en el sector. Las autoridades municipales ahora intentan mantener una versión desmentida por sus propios documentos oficiales, quedando al descubierto una aparente operación para desviar responsabilidades hacia la administración anterior.