El personal del centro de salud de Escuri, en la provincia de San Román, ha expresado su profunda preocupación luego de sufrir un intento de robo en la madrugada de ayer. Delincuentes irrumpieron en las instalaciones a las 00:34 horas, pateando puertas y dañando consultorios en su intento por sustraer objetos y equipos médicos esenciales. Este incidente ha generado malestar no solo entre los trabajadores, sino también entre los ciudadanos atendidos, especialmente las madres de familia, quienes se unieron a una protesta por la falta de seguridad en el establecimiento.
Los trabajadores y la comunidad local denuncian no solo la inseguridad, sino también las precarias condiciones en las que se encuentran los ambientes del centro de salud. «No tenemos seguridad ni infraestructuras adecuadas», señalaron los empleados, quienes además mencionaron que este no es el primer intento de robo que enfrentan. La ausencia de vigilancia es una preocupación constante, ya que en ocasiones anteriores han visto a personas merodeando las instalaciones sin que se haya tomado ninguna acción para mejorar la protección.
A esta problemática se suma la situación legal del terreno donde se ubica el centro de salud, que se encuentra dividido en tres sectores y rodeado por calles, lo que ha complicado la posibilidad de levantar muros o implementar medidas de seguridad adecuadas. Los responsables del centro han expresado su frustración, ya que pese a haber solicitado apoyo a la Municipalidad de San Román hace más de cinco años, aún no se ha dado una solución definitiva.
El centro de salud de Escuri atiende a una población aproximada de 1,530 personas, aunque se estima que la cifra real es mayor debido a que muchas personas atendidas no figuran oficialmente en el distrito. Actualmente, el establecimiento opera con solo cinco ambientes, lo que agrava aún más la calidad del servicio que ofrecen a la comunidad.