Puno enfrenta escasez hídrica severa y EMSA Puno busca soluciones inmediatas

Fredy Itusaca 15/07/2025

La Empresa Municipal de Saneamiento, EMSA Puno, advierte que la ciudad enfrenta una escasez hídrica sin precedentes mientras el costo de la energía eléctrica ahoga las operaciones y amenaza la calidad del servicio para miles de familias.

Luis Aguilar Coaquira, gerente general de EMSA Puno, señala que la empresa depende casi por completo de los pagos de los usuarios, el Estado peruano entrega fondos insuficientes según sus declaraciones, lo que complica mantener el abastecimiento de agua en condiciones aceptables.

Un gasto grande y constante se va al pago de la electricidad, la tarifa elécatrica se mueve con el precio internacional del petróleo y el gas, y eso dificulta que la empresa absorba el impacto o logre disminuirlo en sus cuentas a nivel local.

El cambio climático juega en contra y obliga a improvisar, las lluvias ya no son seguras y EMSA Puno tiene que rehacer presupuestos y cambiar inversiones sobre la marcha, Luis Aguilar advierte que el clima hizo saltar los planes de manejo.

Durante el año 2023, se vivió una sequía inesperada, la región esperaba un periodo normal de lluvias, pero el escenario obligó a tomar medidas de emergencia y ajustar todas las proyecciones para asegurar agua potable.

La falta de precipitaciones redujo el agua en la captación Chimu por debajo del nivel considerado peligroso, la empresa experimentó la urgencia de encontrar alternativas rápidas y eficientes para mantener el flujo de agua en la ciudad.

La calidad del agua del Titicaca lanza nuevas alertas, la naturaleza de sus aguas cambia y EMSA Puno requiere procesos de purificación más complejos para que el agua llegue segura a las casas, ya no basta extraer, ahora se trata de limpiar y filtrar mejor.

Compuestos como el arsénico y los cloruros preocupan a los ingenieros, las plantas actuales funcionan, pero muestran sus límites, se prevé que solo con tecnología avanzada la empresa podrá reducir estos elementos y asegurar agua realmente potable.

El problema alcanza a distritos como Desaguadero, allí el abastecimiento fue reestructurado pero los gastos de energía para bombear agua siguen elevándose, muchas compañías del sector saludan cada medida, pero asumen que el problema continuará mientras no bajen los costos energéticos.

El gerente apunta que un reajuste en tarifas podría aportar recursos que mejoren la situación, aunque recuerda que la SUNASS debe validar cualquier ajuste y los eventos reales muchas veces superan la expectativa que deja un estudio sobre papel.

En barrios como Alto Puno, la escasez castiga más fuerte, los vecinos solo reciben agua dos horas cada dos días, la falta de sostenibilidad pone en entredicho el derecho elemental a contar con agua en casa y expone la urgencia de una solución estable.