Los vecinos del Cono Norte de Puno enfrentan un agotamiento total ante los cortes permanentes del servicio de agua potable, lo que los obliga a consumir agua contaminada y comprar botellas constantemente, según César Tito Rojas, dirigente del Frente de Organizaciones Populares.
El servicio solo llega interdiario, por dos o tres horas cada tarde, situación que dista mucho de ser óptima y dificulta la cobertura adecuada para los hogares afectados diariamente, generando molestia y preocupación entre las familias.
La carencia obliga a los vecinos a extraer agua de pozos no tratados, incluso contaminados con desechos y orina, alternativa peligrosa que compromete la salud pública y pone en riesgo el bienestar de la población, mientras EMSA Puno no ofrece soluciones reales.
El Plan Maestro Optimizado de EMSA Puno, ideado hace diez años, no mejoró el servicio sino que lo retrocedió, forzando a la población a acarrear agua como en las décadas del setenta y ochenta, lo que evidencia un claro retroceso en la calidad de vida.
El costo del servicio resulta elevado, con recibos de hasta doscientos o trescientos soles, montos que afectan el bolsillo de la población, pues los medidores registran flujo aunque no haya agua real, generando cobros injustos.
La entidad también enfrenta acusaciones de corrupción interna, como la existencia de trabajadores fantasmas, contratos irregulares y maquinaria pagada que nunca operó, lo que afecta la eficiencia operativa de la empresa y la confianza ciudadana.
César Tito Rojas exige una reorganización total de EMSA Puno, incluyendo un cambio en su directorio, señalando que el alcalde Javier Ponce, presidente del directorio, debe asumir su responsabilidad y actuar para resolver la crisis de manera urgente.
Los vecinos convocan a una movilización mañana miércoles, nueve de la mañana, en Circunvalación Sur con Ignacio Frisancho, cerca de EMSA Puno, para exigir soluciones inmediatas y con plazos definidos frente a la emergencia hídrica.