Las lluvias intensas en las zonas altas de Puno han causado la muerte masiva de crías de alpaca, animales vulnerables nacidos entre diciembre y marzo. Wilber Ticona Calle, director del Proyecto Especial Camélidos Sudamericanos (Pecsa), confirmó que las precipitaciones excesivas coincidieron con la temporada de parición, afectando gravemente a las crías recién nacidas.
Aún no hay cifras exactas de mortalidad, ya que las agencias agrarias recopilan datos en las comunidades afectadas. Ticona adelantó que se distribuirán multivitamínicos almacenados desde el año pasado para atender a unas 500 mil alpacas, priorizando a las familias más golpeadas por las pérdidas.
El funcionario pidió a los alcaldes de los distritos afectados presentar solicitudes formales con el número de alpacas en sus jurisdicciones. «No habrá suficientes recursos para todos, por eso deben priorizarse los casos más urgentes», explicó Ticona, refiriéndose a la distribución de suplementos veterinarios.
Como medida a largo plazo, Pecsa prepara un proyecto de 50 millones de soles para mejorar la cadena de valor de la carne de llama en 11 provincias y 37 distritos. La iniciativa, que durará tres años, incluirá capacitación para productores, mejoramiento genético y la construcción de dos plantas procesadoras.
El plan busca transformar la producción tradicional en una industria con valor agregado, elaborando embutidos, charqui y carne enlatada o sellada al vacío para exportación. «Queremos que los criadores no dependan solo de la venta de fibra, sino que aprovechen toda la cadena productiva», detalló Ticona.
Mientras las comunidades altoandinas enfrentan las consecuencias del clima, las autoridades trabajan en respuestas inmediatas y proyectos sostenibles para proteger a los camélidos, principal sustento económico de miles de familias en Puno.